Descripción del proyecto

Una puesta en escena sumamente cuidada, que procura comunicar sin tanto rodeo, a través de elementos como la estética, el empoderamiento corporal y rimas versátiles, son parte de los pilares sólidos que sostienen la búsqueda de Sarazul, una de las raperas chilenas que mayor presencia ha tenido en los últimos años en la escena independiente.

Su volubilidad quedó de manifiesto en el registro de las dos canciones que presentó en Sesiones Buenamano, donde transita intensidades diferentes y que forman parte de su recorrido musical por diferentes paisajes sonoros

“Hace 5 años que me sumergí en el rap, pero antes tuve un proyecto más cercano a la trova donde tocaba guitarra. Luego me dediqué de lleno a explorar las rimas, me preocupé de integrar ese mundo, y de hecho, hace 3 años que comencé a grabar mi primer disco, el cual aún no he publicado. Sin embargo, pese a que aún no esté cerrado ese proceso, acumulé una experiencia que me dio la confianza para apostar y explorar más allá. Volví a mi origen y hoy fusioné ambos mundos con tranquilidad. Me gusta mezclar a la par el canto, las rimas y la composición con elementos más orgánicos, integrando instrumentos como vientos, baterías y bajo, más allá de los beats”, explica Sarazul.

En las temáticas de sus letras, es posible distinguir un discurso en torno a la incomodidad. Romper estructuras impuestas en la sociedad y un acento especial en la independencia y la liberación de la mujer.

¿Cómo ha sido explorar el género del rap considerando que pese a la larga tradición de este género en Chile, aún la cantidad de exponentes femeninos, son muchas menos en comparación con hombres? ¿Crees que hay una barrera difícil de enfrentar en este universo?

Es muy compleja esta situación. Yo la viví desde un principio, existe una cantidad de prejuicios muy grande. Muchas veces me han dicho “lo que tú hací no es rap”, y todo porque yo no era de la pobla, o estudié en un colegio particular. Esta es blanquita, habla bonito y no es rapera. Cosas de ese tipo son bien frecuentes. Y obvio que es frustrante porque yo me he esforzado mucho por acumular experiencia, he tenido que soportar bastantes calificativos gratuitos, pero al final es mi rap. Es así, es experimental y ¡qué importa!. Hago música porque me hace plena, le da sentido a mi vida y remueve mis entrañas. Gracias a la música he podido sacarme la tristeza, explorarla en profundidad y desde ahí crecer hasta sentirme fuerte.

¿Y en este contexto, crees que el empoderamiento colectivo de las mujeres, ayuda a que estos prejuicios vayan desapareciendo?

Siento que pasan varias cosas en torno a eso. Lo primero, es que percibo un poco de moda y eso me genera una distancia. Al mismo tiempo es una moda positiva como ser vegano o hacer deporte. Son cosas que en el fondo me parecen bien, pero hay muchas personas que se llenan de discurso y en la acción hay poca práctica. No sé, la otra vez nos tocó ir a un festival, y en el furgón venía una banda hablando puras ordinarieces, y jamás nos vieron como pares músicos. Al menos eso sentí yo. Como que íbamos a hacer cualquier otra cosa, pero jamás existió horizontalidad antes sus ojos.

La ignorancia es muy grande y a veces faltan ganas de crecimiento. Osea puedes hacer una canción de lo feminista o aliade que eres, pero después salí funado y es como que de verdad falta mucho por avanzar hacia la práctica. De todas formas esto no es una cuestión de generalizar, existen músicos y gente que está en la escena que son hermosos, pero creo que está bien problematizar la situación y no creer que la batalla está ganada”.

En el rap el “discurso” es una cuestión que toma mucho peso. Qué podrías decir sobre tus letras y las cosas que te importa transmitir.

Lo primero, creo que hay un prejuicio muy grande en torno a la contradicción. Siento que existe mucho aprendizaje en el camino que uno recorre, y me parece muy válido que ayer haya dicho que algo era negro, hoy blanco y mañana gris. Siento que como sociedad estamos cerrados a aceptar eso y no nos permite avanzar.

Me interesa el decir desde la honestidad, la des-romantización del romanticismo. Por ejemplo atrevernos a decir quién somos. Esta es mi sombra y no te encandiles sólo con la luz. Es hermoso hablar de la realización personal y cómo llegamos a ella. Da lo mismo tener que personificarse para llegar a un destino. Hay que empoderarse, creer en nuestros sueños y tu encarnación es tuya. Hay que sentirse viva, sino pa qué.

Me gusta que eso quede plasmado en todos los elementos que pueden llegar a transmitirlo. Me gusta la dirección de arte, ver qué colores transmiten qué cosa. Fijarme en los detalles. Mostrar mi interés por lo que estoy diciendo. Mi material no es al azar, todo significa algo: ¿estás mirando mis ojos?, ¿escuchando la letra?, me gusta generar ese conflicto en la audiencia.

Si quieres descubrir más sobre Sarazul, te invitamos a seguir sus publicaciones en https://www.instagram.com/sara.zul/

Sarazul – Sentirme Libre

Sarazul – Llegar a ser